Cómo hidratar el pelo de porosidad baja: la rutina paso a paso
La porosidad baja no es problema, es mecánica. Tres cosas que cambian todo: mojar bien, humectante ligero y no acumular. Lo justo para empezar.
La porosidad baja no es problema, es mecánica. Tres cosas que cambian todo: mojar bien, humectante ligero y no acumular. Lo justo para empezar.
La miel es un humectante con viscosidad extra: atrae agua y la mantiene en el pelo. Funciona en porosidad baja. Aquí, cómo usarla y qué esperar.
La jojoba no hidrata: protege el agua que el pelo ya tiene y reduce la fricción. Encaja sobre todo en porosidad baja. Cómo usarla y qué esperar.
La glicerina capta humedad del aire y la lleva al pelo. Sola no funciona. Aquí, qué hace de verdad, cómo se mezcla, cuánto y cuándo bajar la cantidad.
El aceite de coco protege la fibra del desgaste de cada lavado y la refuerza desde dentro. Aquí cómo usarlo bien según tu pelo.
El aloe vera atrae agua y la retiene. No repara ni acelera el crecimiento. Aquí lo que sí hace y cómo usarlo según tu pelo.
Lees «porosidad baja» y «porosidad alta» y, en teoría, todo encaja.
Tu pelo se moja en segundos. Y se seca igual de rápido.
Algunos cabellos tardan en mojarse cuando entran en contacto con el agua.
A veces el pelo se moja con facilidad y otras parece que el agua tarda en entrar.